Greenpeace, de Óscar García Sierra


 

Roses all on her wedding dress,
Blood from her mouth, I’m a mess.
Alien faces everywhere I go.
 
Yung Lean
, Yoshi City

 
 
me siento como una ballena atrapada en la orilla de la zona de amigos.
el cerebro me rebota por toda la cabeza como una pelota pinchada.
no quieres jugar con él porque es una pelota pinchada
y el de tu novio es un balón de playa que puedes deshinchar y llevar a todas partes.
tengo un lado oscuro que uso para tocarme pensando en la luz.
un adivino loco predijo hace diez mil años que hoy no voy a dormir.
vamos a pasear por fábricas abandonadas
mientras un bebé alienígena toma decisiones por nosotros.
voy a oler a carretera secundaria cuando esté contigo.
vas a oler como una cama estropeada cuando yo esté delante.
me voy a comportar como un coche teledirigido cuando esté contigo.
te vas a comportar como un coche tuneado cuando yo esté delante.
voy a cerrar los ojos contigo dentro.
voy a cocinar leche con cereales.
voy a cocinar una Nintendo 64 para que no te aburras cuando te haya comido.
voy a rellenar tu cuerpo con créditos de libre configuración y voy presentarte a mis padres.
vamos a ir a una playa desierta a estar a la defensiva.
te voy a dar la mano mientras haces pis entre dos placas tectónicas.
te voy a enterrar en la arena y voy a marcar el lugar donde te entierre con una crítica constructiva.
voy a construir un castillo de arena en tu zona de confort.
voy a saludarte usando casi todas las partes de mi cuerpo.
vamos a ir a un 24 horas y me voy a interponer ente ti
y la versión de ti que tenga la cámara de seguridad.
vamos a ir a tu casa y voy a sujetarte el pelo mientras pones a descargar una película
sobre un hombre que se enamora de su nevera y inicia una admirable a la par que inútil lucha
por la legalización de los matrimonios entre seres humanos y electrodomésticos.
voy a cocinar las fotos de la boda de tus padres.
vas a lavarte las manos antes de buscar mi nombre en Google.
vamos a mover los muebles y vamos a hacer una pelea de almohadas contra el capitalismo.
voy a cocinar Madrid y vas a comértelo con las manos pegajosas
y vas a vomitarlo a media noche entre dos coches mal aparcados.
vas a organizar una visita guiada por tu sistema digestivo
y te voy a enviar una postal tomando el sol desde tu vesícula biliar.
vas a mirarme primero como a un antiguo novio que se ha cambiado de sexo
y después como a un perro al que le falta una pierna.
voy a cocinar La broma infinita y te la voy a dar a la boca jugando al juego del avión
y me la vas a escupir a la cara cuando no puedas más.
va a llover y la lluvia te va a hacer sentir
primero como un ordenador perdido en un bosque
y después como un bosque perdido en un ordenador.
voy a convertir mi cuerpo en un parque de atracciones.
voy a convencer a tus padres para que te dejen venir a jugar.
voy a convertir mi sistema respiratorio en una red de toboganes gigantes y de colorines
y no podrás montarte en ellos porque la edad mínima para vomitarme encima es 100 años.
voy a construir un columpio entre mis pulmones y me voy a fumar mil cigarros para columpiarte.
voy a sustituir mi corazón por un sistema político de partido único como el de la URSS para que te cueste más conquistarlo.
para que mis padres piensen que aprovecho el tiempo que paso en mi cuerpo
voy a comprar globos y a darles la forma de tus medicamentos favoritos.
voy a empezar a construir la casa por el tejado y tú vas a empezar a construirla por el enchufe de al lado del wáter y vamos a coincidir casualmente en la nevera un viernes por la noche.
nos vamos a mudar al armario donde tu madre guarda su vestido de novia y vamos a mantener una dieta equilibrada a base de ácaros para comer y antiácaros para cenar.
te voy meter en una caja de cartón y voy a hacerle agujeros con forma de corazón para que puedas respirar pero te falte el aire.
voy teñirme el pelo de color «Corea del Norte» y tú vas a teñirte el pelo de color «línea 5 del metro».
voy a cocinar mis poemas y vas a lamer la cara de la primera persona que te encuentres por la calle para quitarte el mal sabor de boca.
voy a hacer un retrato robot de mis objetivos en la vida y lo voy a colgar por toda tu casa.
voy a saludar a todos mis vecinos para que cuando mate a uno de ellos el resto diga que siempre les saludaba.
en la cárcel voy a ser el juguete sexual de lo que la gente piense de mí y me voy a tatuar ofertas de trabajo por todo el cuerpo.
me voy a tatuar ofertas de trabajo por todo el cuerpo para que me uses como periódico.
voy a sentirme como la ballena de la parodia porno de Pinocho.
voy a sentirme como unas tijeras de punta redonda.
vas a sentirte como una película de sobremesa.
voy a juzgar mi estado de ánimo con los mismos criterios que uso para decidir cuál es mi guerra mundial favorita.
sin ti me voy a mover como una pastilla trabada en la garganta de mis amigos.
sin mí te vas a mover como el logo de DVD en el salvapantallas.
voy a intentar ordenar mis sentimientos por colores.
voy a intentar integrarme en el paisaje.
voy a contar calorías para intentar quedarme dormido.
el fondo se aparta y pone cara de asco cuando intento tocarlo.
creo que me merezco que me pasen cosas buenas sólo por el hecho de haber salido de la cama.
me alegro de ser capaz de imaginarme mi muerte en momentos en los que no estoy demasiado interesado en morirme:
encuentra mi cadáver en tu carpeta de borradores.
encuentra mi cadáver en la Deep Web cubierto de confeti.
encuentra mi cadáver en tu fiesta de cumpleaños en el montón de los regalos.
en una habitación oscura,
preguntándome qué tal quedarían mis problemas en el cuerpo de otra persona,
flotando entre ropa sucia y documentales sobre adolescentes embarazadas,
es un momento tan adecuado como cualquier otro como para que lo asimilemos:
nunca tendremos el dinero suficiente
como para que anteponer nuestra felicidad a él
tenga mérito.
 
 
 
 

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