Heterónimos


Hace dos años, desde la editorial Musa a las 9, creamos la colección de poesía “Piedra de la locura”, cuyo nombre es un homenaje al libro de Alejandra Pizarnik “Extracción de la piedra de la locura” y cuyo objetivo era (es) fijar textos para nosotras imprescindibles de la poesía contemporánea en los nuevos formatos de lectura. Una tarea tan difícil como la del editor de poesía en papel, con problemas añadidos como por ejemplo el de la maquetación. No éramos del todo conscientes entonces de que nos movíamos en un entorno que desde hacía tiempo había evolucionado por su cuenta en este género: la Red.

Al observar la creciente interacción entre lectores y autores que se establece en Internet a través de la poesía (portales dedicados, selección de obras de infinidad de clásicos y contemporáneos, blogs, facebook, twitter, etc.), llegamos a la conclusión más antigua del mundo, lo que podríamos llamar “la paradoja de la poesía”: el género más popular de todos los que se conocen en literatura y el menos vendido en las librerías.

Para tomarle el pulso a ese sentido vivo y popular, el año pasado organizamos el I Festival de Poesía de Madrid “PoeMad”, con el argumento más amplio que se nos ocurrió en ese momento: un festival que concentre las diferentes corrientes estéticas que se están dando hoy día, estableciendo un diálogo entre autores consolidados y emergentes, es decir, aquí no hay familias, aquí venimos a que la gente escuche poesía lo más variada posible, y que cada uno se quede con lo que más le guste. Tuvimos lleno absoluto en el auditorio de La Casa Encendida durante dos días seguidos y la repercusión en la red, de nuevo, fue muy buena.

Pessoa escribió: “El punto central de mi personalidad como artista es que soy un poeta dramático: tengo continuamente en todo cuanto escribo la exaltación íntima del poeta y la despersonalización del dramaturgo”. A raíz del éxito del primer Festival PoeMad, pensamos que podría ser interesante crear un entorno en el que despersonalizar la poesía, atendiendo únicamente a la exaltación íntima, convirtiendo al lector en el personaje central de un baile de heterónimos, como lo hizo el propio Pessoa: “Hoy constituyo el punto de reunión de una pequeña humanidad tan solo mía”. Los heterónimos son la voluntad racional de dar voz a cada conciencia, a cada estética: Alberto Caeiro se aproxima a la realidad de una manera objetiva, quiere ser espontáneo, guiarse por el instinto; Ricardo Reis es el poeta formal, obsesionado por la medida clásica y Álvaro de Campos es “un gran prosador”; como diría el propio Ricardo Reis: “un prosador con una gran sabiduría del ritmo”, el más cercano al mundo contemporáneo, interesado por el futurismo, la maquinaria, etc.

La revista de poesía PoeMad, cuyo número uno presentamos ahora, nace con esa vocación heterónima, pues es en esa diversidad de conciencias donde surge el espacio para el diálogo. Seguiremos un esquema de contenidos muy similar, con poesía clásica y contemporánea, crítica, entrevistas, vídeos, audios, misceláneas y apartados multidisciplinares, pero cada número estará dirigido por un especialista diferente, un “heterónimo” distinto con el que pretendemos convertir la Revista PoeMad en un entorno que refleje la conciencia de diálogo entre estéticas y personas, y que no es más que el fruto de una de las mejores herencias que nos ha dejado la cultura 2.0.