Monólogo de alguien sin voz, de Darío Jaramillo


© Aleix Oriol

Cola para obtener comida bajo la lluvia en el campo de refugiados de Idomeni (Grecia). © Aleix Oriol


 
 
Monólogo de alguien sin voz
 
 
Mi tierra ya no es mi tierra.
Fui expulsado de ella, salí a medianoche sin rumbo,
salvando la vida como si mi vida valiera alguna cosa.
El resto lo perdí, la casa, los muebles,
las fotos y las cartas que me conectaban con los muertos de mi sangre.
Todo quedó abandonado,
de alguna manera muerto,
muerto como yo que comencé a morir entonces.
Salí con las manos vacías, sin tiempo para llorar,
también sin pasado salí de esa tierra que ya no es mía.
El espejo de esta casa se niega a reflejarme,
nadie me reconoce.
Sin lugar y sin pasado,
esta tierra no me reconoce.
Ya no hay casa.
En el lugar habitan gentes que llegaron de ninguna parte.
Ahora soy un nómada, una planta sin raíces,
un hombre sin nombre y sin memoria.
 

Darío Jaramillo

 
 
 
 
Aleix Oriol (Barcelona, 1976) se ha dedicado durante años a la fotografía de viajes. Ha publicado en revistas como Condé Nast Traveler (edición española) y hoy publica como freelance en el diario Gara y su revista dominical. Desde enero de 2014 ha cubierto la situación de los refugiados sirios en Oriente Próximo, desde el Kurdistán iraquí hasta Líbano, pasando por Turquía y Kobane (Siria). En 2016 ha viajado a Grecia (Lesbos e Idomeni) para captar imágenes de los refugiados en su llegada a Europa. Con su trabajo busca «contribuir a denunciar esta barbarie y luchar para hacernos oír entre la ciudadanía y la implacable maquinaria burocrática de la Unión Europea».