Donde el mundo tiembla y se desploma, de Laura Giordani


Cola de refugiados que espera recibir zapatos para niños, repartidos por un grupo de voluntarios españoles en Idomeni (Grecia). © Aleix Oriol

Cola de refugiados que espera recibir zapatos para niños, repartidos por un grupo de voluntarios españoles en Idomeni (Grecia). © Aleix Oriol


 
 
Donde el mundo tiembla y se desploma
 
 
I
 
Hilera abrasada por la noche,
toda intemperie y marcha,
toda lluvia en los hombros,
marchada sin tiempo
de cerrar la puerta.
 
Hollar el viento, ya no
sentir suelo bajo las suelas.
 
Las palabras son ejércitos en retirada:
desmoronándose nace este poema,
yéndose nació para decir la diáspora.
 
En todas partes se laceran flores,
en todas partes hay pies que parten
partiendo con ellos la tierra.
 
 
 
 
II
 
Se estampó el espanto en tus ojos,
en la cal viva
                    ya muerta del patio.
 
Luego, los pájaros callaron.
 
¿Cómo arrancarse ahora lo visto,
desenquistar el filo que lanzaron a tus sienes:
esos compases del asombro latiendo
toda una vida de golpe?
 
De sien a sien
la extensión del espanto,
de sien a sien estallaron
los pétalos en la diáspora
del perfume, de la infancia:
esa maquinaria blanca
para el desguace.
 
 
Atrás quedan el humo y el árbol.
 

Laura Giordani
De Materia oscura, 2010

 
 
 
 
Aleix Oriol (Barcelona, 1976) se ha dedicado durante años a la fotografía de viajes. Ha publicado en revistas como Condé Nast Traveler (edición española) y hoy publica como freelance en el diario Gara y su revista dominical. Desde enero de 2014 ha cubierto la situación de los refugiados sirios en Oriente Próximo, desde el Kurdistán iraquí hasta Líbano, pasando por Turquía y Kobane (Siria). En 2016 ha viajado a Grecia (Lesbos e Idomeni) para captar imágenes de los refugiados en su llegada a Europa. Con su trabajo busca «contribuir a denunciar esta barbarie y luchar para hacernos oír entre la ciudadanía y la implacable maquinaria burocrática de la Unión Europea».