Génesis alojado


Todos, alguna vez, descubrimos nuestro doble: yo me descubrí en él o él en mí, que es lo mismo:

la página como ilustración de los grandes desgarrones mentales.

Lo incoherente, en efecto, responde a una condición de pensamiento de repentinas luminosidades.

(Íntegra, FCE)

Leer la obra de Gonzalo Rojas es, entre otras muchas cosas, hacer un recorrido por la historia de la literatura. Decenas de poemas conforman su biblioteca personal compuesta bien por clásicos, bien por autores contemporáneos y amigos con los que, en muchas ocasiones, también mantuvo relación epistolar. En Adiós a Hölderling, Fosa a Paul Celan, Mariposas para Juan Rulfo, Por Vallejo, El domingo en persona soñé con Juan de Yepes o Urgente a Octavio Paz destaca a aquellos poetas con los que se siente identificado; estos poemas-homenaje, tan numerosos dentro de su composición, son una rama muy interesante para conocer la posición del poeta ante la escritura y el sujeto lírico.

 

URGENTE A OCTAVIO PAZ

77 es el número de la germinación de la otra
Palabra, en lo efímero
de la vuelta
mortal
con tanto Octavio todavía
por aprender del aire, con tanta ceiba
libre que uno pudiera ser, si uno pudiera
ser ceiba en la tormenta con exilio
y todo en la germinación del número
de esta América de sangre con ventisquero
y trópico y grandes ríos
de diamante, sin más tinta
que esta respiración para escribir tu nombre más allá de las nubes
de México ciego hasta cómo decirlo
el otro México que somos todos cuando la aorta
del amanecer abre ritual el ritmo de las violetas
carnales de la Poesía, las muchachas de bronce que marchaban airosas al sacrificio
desnudas al matadero por nosotros antes de parirnos
altas en su doncellez hacia lo alto de los cóndores
desde donde jugarnos mientras caemos página
tras página en este juego de adivinos
del siempre y el nunca de las estrellas y tú te llamas por ejemplo
77 ángeles corno Blake y yo mismo me llamo
77 especies de leopardos voladores porque es justo que el aire
vuelva al aire del pensamiento y no muramos
de muerte y esto sea el principio Octavio
de otro principio y otro, y además no vinimos
aquí a esto.