Al fondo de todo esto duerme un caballo


La figura del poeta está representada a lo largo de la obra de Gonzalo Rojas en numerosas imágenes que conforman una suerte de corpus estético, no ya de la poesía en sí, sino del posicionamiento del artista ante la existencia, la palabra o el espacio. Poemas como A veces pienso quién, Al fondo de todo esto duerme un caballo, Los verdaderos poetas son de repente, Poietomancia o Uno escribe al viento, muestran cierta obsesión de Rojas por la aptitud creativa y la identidad que esta otorga al autor. Son poemas muy visuales que entroncan curiosamente con el ideario de la mayoría de los poetas.

 

A VECES PIENSO QUIÉN

A veces pienso quién, quién estará viviendo ronco mi juventud

con sus mismas espinas, liviano y vagabundo,

nadando en el oleaje de las calles horribles, sin un cobre,

remoto, y más flexible: con tres noches radiantes en las sienes

y el olor de la hermosa todavía en el tacto.

Dónde andará, qué tablas le tocará dormir a su coraje,

qué sopa devorar, cuál será su secreto

para tener veinte años y cortar en sus llamas las páginas violentas.

Porque el endemoniado repetirá también el mismo error

y de él aprenderá, si se cumple en su mano la escritura.