Ningunos


No es posible entender la obra de Gonzalo Rojas sin los horrores de la dictadura, el exilio o sin su visión política, que aparece en poemas como El dinero, Cifrado en octubre, Desde abajo, Sátira a la rima o Uno escribe en el viento, entre otros. Pero en Ningunos se refiere concretamente a su amigo Alejandro Rodríguez, que según cuenta Hilda R. May desapareció en Santiago en 1974 cuando iba a su trabajo: «su automóvil quedó ahí, vacío, sin indicio de violencia ni destrucción».  En una carta a su hijo Rodrigo Tomás se refiere al poema como «estos ‘ningunos’: los desaparecidos». Ningunos con nombre y apellido.

 

 

NINGUNOS

Ningunos niños matarán ningunos pájaros, ningunos errores
errarán, ningunos cocodrilos
cocodrilearán a no ser que el juego
sea otro y Matta, Roberto
Matta que lo inventó, busque en el aire a
su hijito muerto por si lo halla a unos tres metros
del suelo elevándose:
yéndose de esta gravedad.

Ningunas nubes nublarán ningunas estrellas, ningunas
lluvias lloverán cuchillos, paciencias
ningunas de mujeres pacienciarán
en vano, con tal
que llegue esa carta piensa Hilda y el sello
diga Santiago, con tal que esa carta
sea de Santiago, y

el que firme sea Alejandro y
diga: Aparecí. Firmado: Alejandro
Rodríguez; siempre y cuando
se aclare todo y ningunas
muertes sean muertes, ningunas
Cármenes sean sino Cármenes, alondras en
vuelo hacia sus Alejandros, mi Dios, y
los únicos ningunos de este juego cruel sean ellos, ¡ellos
por lo que escribo esto con mi
sintaxis de niño contra el maleficio: los
mutilados los
desaparecidos!