ERNESTINA DE CHAMPOURCIN (1905-1999)


HUIDA

Salí sin ser notada

San Juan de la Cruz

 

Que nada en mí se mueva.

Quiero salir sin ruido,

comprando el imposible

silencio de la hora.

Sujetando el menudo

chispeo de la vida

para alcanzar la voz

crecida sombre mí.

 

Inmovil ya; sin manos

que detengan la huida,

sin pupilas que toquen

la anchura del vacío,

ni labios para anclar

el rumbo de tus besos.

 

¡Ilimitada, única!

Buscándote en lo eterno,

Me evadiré de ti.

[La voz en el viento]

 

 

10

Voy a erguirme sin túnica ante tus ojos claros

que persiguen sin verme un sueño irrealizable,

quiero alzar ante ti mi desnudez intacta

como una ofrenda inútil que nunca aceptarás.

 

Seré tuya en silencio. Tus manos abstraídas

ignorantes del don que ha de colmar sus palmas,

se detendrán en mí, advirtiéndome apenas,

entre el vivo relumbre de un espejismo ignoto.

 

Me poseerás ajeno, ausente de tu abrazo,

tendido hacia otro rumbo de frágiles riberas

mientras te doy mi vida impetuosa y pura

en el breve cristal de un momento sin gloria.

 

[Cántico Inúti]