MARÍA CEGARRA (1903-1993)


12

 

El aire tiene su amor en las hojas de los árboles

—risa de movimiento—, y su desdén en la faz pétrea de las

esquinas.

 

13

 

Viento pregonero, entrometido y conversador,

Cuenta la verdad que sabes: Di que el sol me ha citado y me

Espera en la otra orilla del mundo.

 

14

 

No me sirve el apoyo de tu hombro; tú caminas despacio.

Quédate con lo cierto y déjame volar en la amplitud. Para ti las

planicies,

yo quiero arquitecturas.

Y alzaré los sistemas hasta hallar un nuevo panorama.

 

27

 

La única realidad el pensamiento. Lo que se imagina, esa es la vida.

Estás, aunque mis ojos no te alcancen, y cuando canto mis

sueños existo

en tu sonrisa.

Fuera de ti, de mí, la verdad cautiva en éxtasis eterno.

 

71

 

Hidrocarburos que dáis la vida: Sabed que se puede morir

aunque sigáis reaccionando; porque no tenéis risa ni aliento ni mirada

ni voz. Sólo cadenas.

 

72

 

La química lo afirma; pero se engaña. No existe la saturación.

 

76

 

En planos de ágata y cuchillos de acero se equilibran —también— los sentimientos.

[Cristales míos]