En la sala ámbar, de Isel Rivero


en la sala ámbar
coincidió mi paso con la puesta de sol.
los ventanales se nublaron de luz
las paredes
un bosque en llamas
y abrumada parpadeé
esta vez no guardé el aliento
como cuando descalza subí al templo de las grandes estupas doradas
en desolado silencio
………
en el jardín
descansaban todas las sutras del Buda
en pequeñas tumbas vivientes
escritas sobre roca
………
se perdían en la distancia
ausentes al fuego de la palabra.

Poema por escribir que se escribe solo en la memoria
de los viajes, en tránsito, 2013

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