Tres baladas, de Nicole Drano-Stamberg. Traducción de Miguel Casado


Balada de la payasa poeta

La payasa poeta tiene una escoba
Que agrupa las palabras
De los amores. ¡Escribir en un pasaje del poema
El calor esencial de los besos!                En nuestros cuerpos
Pasiones siempre nuevas de payasería en poesía.

Ella empuja un cochecito de niño sobre las tablas
De un puente estrecho. Primer plano de una escena en que se debe
Avanzar.      La payasa llama a una madre. ¿Qué es eso? Una sonrisa
Nos reímos. ¿Una madre?            Es para reírse. AchMutti!
Una poeta en manos de un poema burlón.

¡Ah, yo me río! El segundo verso, cuadro de cielo: ¡Tachado!
Octava línea, interlock de la luna:           Lanzada
A un barrio de la ciudad.           Intranquila, la payasa poeta desciende
En una escoba hasta la última estrofa. Baila sobre las palabras torcidas
En los intersticios del poema. Poeta payasa, ¿te vas a caer?

Por ejemplo, ante el público, alzas el título (seda
De China) con un dragón al cielo de la séptima página.
Allí habita una payasa que separa las piernas
Con mueca de ahogada.            ¡Hacer reír! Has sonreído. O reventado
De risa, payasa poeta que baila el vals con las palabras.

Cuando la payasa se sube al poema,
Un seno abre su ala blanca en el espacio.
Pájaro,      hazte recuerdo de una música. La Strada
Con su nariz roja.            Un ruido de puerta:                  Fellini,
Payasa poeta que trepa a la poesía.

En el fondo del caldero flota un poema.
La limpieza va a empezar.                Algunos trozos de una payasa,
Encajes bajo la escoba.                      Un cordel en el cabo
Del lápiz que dice no                        si obligación le es exigida.
Ni un sonido, ni un silencio                          la payasa poeta no escribirá.

 

Ballade de la clown poète

La clown poète a un balai
Qui entasse les mots
Des amours. Ecrire dans un passage du poème
Les chaleurs essentielles d’un baiser!         Sur nos corps
Passions toujours nouvelles d’une clownerie en poésie.

Elle pousse un landau sur les planches
D’un pont étroit.            Gros plan d’une scène où il faut
Avancer.            La clown appelle une mère. Qu’est-ce?      Un sourire
Nous rions. Une mère?           On peut rire. AchMutti!
Une poète dans la main d’un poème rieur.

Ah je ris!            Le deuxième vers, carreau du ciel: Barré!
Huitième ligne, interlock de la lune:            Lancée,
Dans un quartier de la ville.            Inquiète, la clown poète descend
Sur un balai jusqu’à la dernière strophe. Elle danse sur mots tordus
Dans les interstices du poème. Poète clown, vas-tu tomber?

Par exemple, devant le public, tu enlèves le titre en soi
(Soie de Chine) avec un dragon au ciel de la septièmepage.
Là réside une clown qui écarte les jambes
Avec une mine étouffée.            Faire rire! As-tu souri. Ou pouffé,
Clown poète qui valse avec les mots.

Quand la clown monte sur le poème,
Un sein ouvre une aile blanche dans l’espace.
Oiseau,            deviens mémoire d’une musique. La Strada
Avec un nez rouge.            Un bruit de porte : Fellini,
Clown poète qui grimpe sur la poésie

Au fond du seau flotte un poème.
La lessive va commencer              Quelques morceaux d’une clown,
Dentelles sous le balai.                Une ficelle au bout
Du crayon qui dit non                si obligation est exigée.
Plus un son, plus un silence                la clown poète n’écrira rien.

 

Balada de la goma

Todo el día borro las palabras
Cuando no se acepta el camino
Que desvía el de la violencia.

Seguir el sendero que lleva a la garriga,
La ruta de los estanques,
Avanzar por el lecho del arroyo.

He borrado tanto, tanto borrado, creo que alcanzo a veces
A descubrir delicadeza
En la gravedad de algunas palabras.

 

Ballade de la gomme

Tout le jour je gomme les mots
Quand n’est pas accepté le chemin
Qui détourne celui de la violence.

Suivre le sentier qui mène à la garrigue,
La route des étangs,
Avancer dans le lit du ruisseau.

J’ai tant gommé, effacé, je crois que je parviens parfois
A découvrir une délicatesse
Dans la gravité de quelques paroles.

 

Balada del que se queda

La mañana atraviesa el jardín.
Me azota el mistral
En la cara.
Eres tú que pasas
Tú, que abres la ventana
Tú, que dices que me siente.

Buscar el refugio donde se ocultan los pájaros
Para no oír la puerta que golpea
Que no puedo cerrar
Me dices que me siente
Que abra la ventana.
Pasas.

Una luz roja ilumina
La rama de la higuera.
Tiende hacia nosotros felicidades violetas.
Él abre la ventana.
Me dice que me siente.
¡Él pasa!

Paso tras paso sobre las palabras
Que el viento no se ha llevado por la ventana.
Él dice, él dice, lo ha dicho y redicho,
Con el dedo tan dulce en el hombro.
«Siéntate cerca de mí».

 

Ballade de celui qui reste

Le matin traverse le jardin.
Me claque le mistral
Au visage.
C’est toi qui passes
Toi qui ouvres la fenêtre
Toi qui me dis de m’asseoir.

Chercher l’abri où se cachent les oiseaux
Pour ne plus entendre la porte qui bat
Que je ne peux fermer.
Tu me dis de m’asseoir
D’ouvrir la fenêtre.
Tu passes.

Un feu rouge éclaire
La branche du figuier.
Elle tend quelques bonheurs violets vers nous.
Il ouvre la fenêtre
Il me dit de m’asseoir.
Il passe !

Pas après pas sur les mots
Que le vent n’a pas emporté par la fenêtre.
Il dit, il dit, il l’a dit et redit,
Le doigt si doux sur l’épaule.
«Assieds-toi près de moi ».

(Del libro Délicatesse et Gravité, éd. Rougerie)
Traducción de Miguel Casado

 

Nota del traductor

Nicole Drano-Stamberg, nacida en Lodève (de padre occitano y madre austriaca), vive en Arboras y en Frontignan, siempre en el Herault francés. Activista poética, cultural y en la cooperación, ha pasado largas temporadas en Burkina Fasso, entre 1999 y 2007.

Entre sus publicaciones recientes figuran Chant du barrage de la Sirba [Canto del dique del Sirba], le Temps des Cerises; Du pin penché de Frontignan à la Campania Felix de Naples [Del pino inclinado de Frontignan a la Campania Felix de Nápoles], con dibujos de Yvon Vey, Les Cent Regards; Résurgences du ruisseau Lagamas dans le désert [Resurgencias del arroyo Lagamas en el desierto], con grabados de Rebecca Holtom, traducido al occitano y al mooré, Jorn; La mine d’or [La mina de oro], traducido al italiano por Irène Vallone, La Stanza del Poeta; Ciel! Ciel! Des poèmes hirondellesCieloCielo! Poemas golondrinas], Rougerie, y Délicatesse et Gravité. Ballades [Delicadeza y gravedad. Baladas], Rougerie.
Los tres poemas traducidos, «Tres baladas», pertenecen a Délicatesse et Gravité. Ballades [Delicadeza y gravedad. Baladas], de insólita libertad y frescura poéticas. El humor, el diálogo, la ternura, el habla coloquial, el impacto de la emoción lírica, la distensión y la distancia súbitas… atraviesan unos textos que buscan su propia lógica con impulsos formalizadores e informales que se contradicen y asocian de modo imprevisible. El libro completo mostraría mejor esta gama de hablas y emociones, el tejido de estas líneas de escritura de versátil energía, siempre suspendidas entre el dolor y la ligereza; sirvan estos pocos versos como estímulo a su lectura.

Miguel CASADO

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