[Contra la noche], de Ernesto Pérez Zúñiga


II

 

Contra la noche contra la noche

un relámpago

en selva telarañas el camino

figura de Beatriz intermitente

bajo lámparas de neón estropeadas

telarañas en selvas el camino

un relámpago

contra la noche

Beatriz

contra la noche

 

Aúllan lobos que me guardan

brilla negra

una piel en la espesura

los bares han volcado sus banquetas

y el serrín

que se apelmaza bajo el malabar

del barman

recoge mis huellas

 

Ésta es la senda

ésta es la senda

contra la noche

 

Contra la noche me hallé dando la espalda

al ángel que descansa en el interior de los timbres

a la lentitud de las sábanas

a la transformación de las esponjas

y necesité abandonar mi herencia

vagar por la cabeza del Diablo entre desiertas torres de marfil

 

Ésta es la selva ésta es la senda

contra la noche

 

Contra la noche sueño con tu rastro

aparto telarañas de las grutas

y rompo escondidos los remansos

que reflejan tus ojos

 

Contra la noche vuelvo la mirada

hacia los barrios donde golpean los martillos

y saltan parabrisas

un coche bomba busca más lentamente aparcamiento

bidones de basura

arden

Hace tiempo que rebasé la entrada

 

Contra la noche avanzas tan deprisa

que siempre por tocar tu rostro

a solo una niebla de mí

a solo tinieblas de mí

contra la noche pasas tan deprisa

que siempre que extiendo mi mano

te mueves en la luz de los neones

y en el fondo de cada pensamiento

tiembla una figura entre las ramas

 

Contra las noche ven me dices

ésta es la selva dices

ésta es la senda dices

hace tiempo que rebasé la entrada

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