¿Eso? y Buena fortuna y fortuna, de Tristan Corbière



¿Eso?

What…?
SHAKESPEARE

¿Ensayos? ¡Ca! Yo nunca he llegado a ensayar.
¿Un estudio? Por ser holgazán yo no plagio.
¿Un volumen? Chapuza que no va a encuadernarse…
¿Un trabajo de encargo? ¡Ay, no, nunca me pagan!

¿Un poema? No, gracias, he empeñado mi lira.
¿O es un libro? ¡Cuidado, que eso es para leer!
¿Son papeles? ¡No, no, a Dios gracias cosidos!
¿Un álbum? No está en blanco, y no tiene ilación.

¿Pie forzado? ¿A la fuerza? Y eso no queda bien.
¿Es una obra? Le falta corrección y primores.
¿Son canciones? ¡Oh, musa tan modesta, ojalá!
¿Pasatiempos? ¿Creéis que eso a mí me divierte?

¿Versos? ¿Quizá armoniosos? Suenan a mil demonios.
¿Has perseguido, pues, la Originalidad?
No, que es una mujer de la calle muy rara,
puesto que echa a correr si ve que alguien la sigue.

¿Invención nada más? ¿Quién me enseña el oficio?
¿Mal sagrado, altos vuelos? Ni estertores ni alas.
¿Algo para tirar? ¿O para ir a parar
a una casa de citas? ¿A una cárcel? ¡Oh, no!

Pues de clásico, ¿nada? ¡Si es apenas francés!
¿Diletante? ¿Parezco alguien muy seductor?
¿Viejo acaso? Aún no lleva cuarenta años sirviendo…
¿Tal vez joven? Se cura con la edad este vicio.

… ESO sí es una pose descarada e ingenua;
es eso o no lo es: o no es nada o es algo.
¿Es una obra maestra? Yo jamás las he hecho.
¿Pero es algo estrambótico? ¿Es de Gagne o Musset?

―Es de… Su humilde nombre aquí ha escrito el autor,
y este hijo no miente declarando su título.
Esto es pura chiripa. El azar, lo que salga.
No me conoce el Arte. Ni yo al Arte conozco.

De Los amores amarillos (Valencia, Pre-Textos, 2005)
Traducción de Carlos Pujol

 
 
 
 
Buena fortuna y fortuna

Odor della feminità

Cuando el tiempo acompaña yo me planto en mi esquina
por aquella que pasa con un aire triunfal;
al girar su sombrilla, ¿no querrá recoger
mi tenaz parpadeo o quizá el corazón?
Y me siento contento, poco, pero algo es algo;
para engañar el hambre se emborracha el mendigo.

Un buen día, qué oficio, iba de un lado a otro,
ay, qué oficio… Por fin vi cómo ella pasaba.
¿Ella? La que pasaba. Y también con sombrilla.
Atrevido, insolente, la rocé… Pero entonces
con la vista en el suelo, sin apenas sonreír,
me tendía la mano…
                              y me dio una moneda.

De Los amores amarillos (Valencia, Pre-Textos, 2005)
Traducción de Carlos Pujol