[Llegaron los vencejos] y [Grazna, grajo], de Olvido García Valdés


 

llegaron los vencejos el día cuatro

pone fecha oye

su vuelo, desde cuándo

algunos pueblos dicen

padre mío a quién recurriré

decir así, decir y situarse

ve el bullir de las hojas

 

De caza nocturna

 

 

 

grazna, grajo, dilata

el aire con el negro

conspicuo de tus plumas

balancea un pie, otro pie, el peso

de tu cuerpo en la antena,

deja caer un ala, otra ala

al calor, grazna aún

como si fuera aún la siesta

 

De caza nocturna

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