[Treinta y seis], de Fernando Beltrán


 

Treinta y seis

treinta y siete,

treinta y ocho veces

te morderé los pies

hasta saber la horma de tu boca,

la fiebre que ayer tuve

y la distancia

de puntillas

que va del hueso al fruto,

del corazón a la lengua,

de la raíz al vértigo terrible

y el granizo

de tu piel y mis nubes

arruinando las uvas

de este mes de septiembre

 

De Amor ciego