Colofones de Piedra de la Locura


Recopilamos, a continuación, los colofones de la colección Piedra de la Locura; palabras que son fin pero que indican también un comienzo, palabras de Alejandra Pizarnik.

 

 

Amor ciego 
FERNANDO BELTRÁN

Cuando miras sin ver. Cuando miras su rostro ―por pasión, por necesidad como la de respirar―, sucede, y de esto te enteras mucho después, que ni siquiera lo miras.

Antología de la herida
INMA CHACÓN

Esperanza, terror. Terror de estar bien, de ser castigada por cada minuto en que no me acongojo.

A pesar de los dioses
ANTONIO RODRÍGUEZ ALMODÓVAR

 La noción de Dios es tan inherente al espíritu por el mero hecho de no soportar que nadie nos mira desde arriba, nadie piensa en condenarnos ni en felicitarnos, no hay para quién sufrir ni a quién adorar.

Calles para un pez luna
ERNESTO PÉREZ ZÚÑIGA

 Y era una noche carente de luna, enferma de nubes. Y fue una noche de banderas que aleteaban para festejar a la muchacha enamorada del mar. Y yo era inocente. Y el mundo fue en mi sangre.

Canto del mal soldado
RAFAEL MUÑOZ ZAYAS

Canta en la oscuridad como canta un niño perdido en una caverna, para que se vaya el miedo y se alejen las presencias malignas.

caza nocturna
OLVIDO GARCÍA VALDÉS 

Mi felicidad mayor es mirar cuadros: lo he descubierto. Sólo con ellos pierdo la conciencia del tiempo y el espacio y entro en un estado de éxtasis.

Falso movimiento
MIGUEL CASADO 

Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden.

Hiberpoiesis
IURY LECH 

Yo preciso inventarme en la noche, con palabras que tanto me cuestan. Y es siempre la sed ávida, aviesa, triste, como llevar un color marchito en la mano, una pluma desplumada.

La caja de plata
LUIS ALBERTO DE CUENCA

Primera iluminación: no tienes por qué preguntar. Otros más sabios que tú lo hicieron y lo hacen. Es como si te hubieran invitado. Te mandaron llamar. Naciste.

La densidad de los espejos
MANUEL RICO

 Enfermedad de la imaginación. Enfermedades imaginarias. Nada puede sucederme pues todo ya ha sucedido en mi imaginación.

Los heridos graves
JULIETA VALERO

De una vez por todas, pensé, has de ser fiel a tu desgracia. De una vez por todas cesarás de traicionarte. Y no acepté ningún signo de huida sino que perseguía el ritmo de mi angustia, mi mejor huida.

Poemas tempranos
CHANTAL MAILLARD

Mi favorito sigue siendo el ojo que invita a irse lejos de la mirada, lejos de lo mirado.

Tres cuadernos de bitácora
MARIFÉ SANTIAGO BOLAÑOS 

Este cuaderno, tan confortable y por fin extranjero, puede ayudarme a reanudar mi vínculo con las obras literarias.