Introducción


 
 
Cante hondo
 
 

Yo meditaba absorto, devanando

los hilos del hastío y la tristeza,

cuando llegó a mi oído,

por la ventana de mi estancia, abierta

 

a una caliente noche de verano,

el plañir de una copla soñolienta,

quebrada por los trémolos sombríos

de las músicas magas de mi tierra.

 

… Y era el Amor, como una roja llama.

―Nerviosa mano en la vibrante cuerda

ponía un largo suspirar de oro

que se trocaba en surtidor de estrellas―.

 

… Y era la Muerte, al hombro la cuchilla,

el paso largo, torva y esquelética

―tal cuando yo era niño la soñaba―.

 

Y en la guitarra, resonante y trémula,

la brusca mano, al golpear, fingía

el reposar de un ataúd en tierra.

 

Y era un plañido solitario el soplo

que el polvo barre y la ceniza avienta.

 

Antonio Machado

 

Pepe Habichuela nos donó poesía en forma de flamenco en el acto de clausura del festival. Por su parte, los escritores Ernesto Pérez Zúñiga e Inma Chacón recitaron una selección de poemas de todos los tiempos.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *