Cuchilla, de César Antonio Molina


 
 

una lanzada

me hiere

curación

por el arma

que infligió

la herida

yo soy ¡oh muchacha!

Télefos sé tú

un leal Aquiles

que apacigüe tu belleza

mi deseo como él

me ha herido

quien me hiere

me cura también

no seas tú

pequeña más cruel

conmigo que un

enemigo

cuánto calma

la limadura

de la lanza

la misma palabra

que hiere cura

orín de la cuchilla

rascaduras cicatrizadas

herir y luego consentir

en curar por el arma

por la palabra

de tu boca

tan fresca

como fresa

tras el

cierzo