El vuelo poético, por Beatriz Rodríguez Delgado


Si han viajado alguna vez en avión, sabrán que la mayoría de las compañías aéreas editan una revista que suele ser un gran publirreportaje para que continúes viajando con ellos. Muchas de ellas contienen, además, un mapa en el que pueden apreciarse los vuelos que realizan a lo largo y ancho del mundo. En mi último viaje en avión reparé durante un rato en este mapa que había visto de pasada en otras ocasiones, pues, al volar con una compañía española, llamaba especialmente la atención las numerosas rutas que conectan España con América diariamente. Podría ser interesante establecer una conexión poética a través de la geografía, pensé, un mapa que mostrara las principales obras, o los autores más destacados del último año, tomando como punto de partida, por ejemplo, los premios de poesía más relevantes de cada país.

     Siempre surgen voces críticas con respecto al canon que establecen los galardones literarios, pero, cuando nos planteamos hacer este atlas poético de 2014, la de los premios fue, sin duda, una herramienta valiosa a la hora de establecer un criterio lo más objetivo posible, al menos, desde la mirada ajena.

     La relevancia de estos reconocimientos, sin embargo, está supeditada a distintos niveles de repercusión, en la mayoría de los casos son galardones que otorgan los Gobiernos, en consenso con la comunidad editorial, crítica y lectora de cada país, pero también existen numerosos premios literarios que auspician entidades privadas u organizaciones culturales no gubernamentales cuyo recorrido y difusión es tan importante que, en ocasiones, igualan o superan a los estatales. En ambos casos, su labor transita entre el reconocimiento a carreras consolidadas y el impulso que con ellos se da a obras con un recorrido más limitado.

     Sea como fuere, este atlas contiene una visión no excluyente de la poesía en nuestra lengua, ya que es precisamente eso, la lengua, el tema fundamental del número, un nexo común que fortalece y cobija algo tan susceptible de convertirse en irrelevante como es la poesía, pues, como dijo W. H. Auden, «un poeta es, antes que nada, una persona que está apasionadamente enamorada del lenguaje».

     Nuestro idioma contiene infinidad de particularidades tanto estéticas como sociológicas que se ven reflejadas de alguna manera en sus numerosos acentos. No podía faltar, por tanto, un mapa sonoro que nos permitiera saber cómo suena la poesía en el lugar de donde proviene, pues si hay algo que nos hace más humanos que el lenguaje es el hecho de aprehender positivamente la diversidad dentro de lo común.

     Así que nos pusimos manos a la obra y empezamos a contactar con buenos amigos de numerosos países de habla hispana para que completaran esta pequeña visión geográfica prestándonos sus voces, y la respuesta que obtuvimos fue espectacular.

     De todos los rincones de la geografía hispana nos han enviado preciosas lecturas y palabras de ánimo y cariño por este trabajo, por lo que queremos agradecer muy especialmente su colaboración a Raúl Tola (Perú), Jackeline de Barros (Uruguay), Mariano Peyrou (Argentina), Siomara España (Ecuador), Milena Rodríguez (Cuba), Michelle Roche (Venezuela), Rocío Quilis (Costa Rica), Pedro Crenes (Panamá), Jesús Del Valle (Puerto Rico), Vanessa Céspedes (Paraguay), Valeria Canelas (Bolivia), Pedro Aldunate (Chile), Álvaro Ruiz (México), Pablo Reyes (República Dominicana), María Virginia Rodríguez (Colombia) y Leonor Medel (España). Gracias a ellos se hace realidad este particular mapa sonoro que da cuerpo al pequeño atlas de Poemad (junto al mapa de los premios y al mapa de los poetas), pues, así como Stravinsky aseguraba que la música había que verla, en Poemad estamos convencidas de que la poesía hay que escucharla.

Beatriz Rodríguez Delgado