Fina García Marruz


Fina García Marruz (La Habana, 1923-) es poeta, ensayista e investigadora. Estudió Ciencias Sociales en la Universidad de La Habana, formó parte del consejo de redacción de la revista Clavileño (1943) y perteneció al grupo de la revista Orígenes (1944-1956), encabezado por José Lezama Lima, junto con los escritores Gastón Baquero, Ángel Gaztelu, Justo Rodríguez Santos, Eliseo Diego, Virgilio Piñera, Lorenzo García Vega, Octavio Smith o Cintio Vitier, y en la que colaboraron autores como Octavio Paz, Efraín Huerta, William Carlos Williams o Alfonso Reyes. Desde 1962 ha sido investigadora literaria en la Biblioteca Nacional José Martí y, desde 1977 hasta 1987, en el Centro de Estudios Martianos, donde participó en la edición crítica de la obra poética de José Martí, e inició también la de sus Obras completas.

     Su obra poética se inauguró con la publicación de Poemas (1942) al que siguieron Transfiguración de Jesús en el Monte (1947), Las miradas perdidas, 1944-1950 (1951); Visitaciones (1970), Viaje a Nicaragua (1987), Créditos de Charlot (1990), Los Rembrandt de L’Hermitage (1992), Viejas melodías (1993), Nociones elementales y algunas elegías (1994) o Habana del centro (1997). En 2010, se publicó en España, en edición de Milena Rodríguez, la antología El instante raro. Es autora, asimismo, de un sobresaliente trabajo ensayístico, con libros como Los versos de Martí (1968) y Temas martinianos (publicado conjuntamente con Vitier en 1969), junto a otros autores de su interés como Quevedo, Sor Juana Inés de la Cruz, Bécquer o Zambrano.

     En Cuba, ah sido distinguida con el Premio Nacional de la Crítica (1986) y el Premio Nacional de Literatura (1990); el reconocimiento internacional de su escritura lo avalan, en Chile, el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2007) o, en España, el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2011) y el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada-Federico García Lorca (2011).

Contribuciones

Número 13 – Las formas del agua. Mito y poesía: Una dulce nevada está cayendo