[Noche del mundo], de Andrés Sánchez Robayna


 
VI

Noche del mundo,
pues que fuiste, hace mucho,
quien poseyó el tañido,
la campana y la música sencilla
que atravesó lo oscuro,
¿en qué secreto los hundiste,
en qué costado
del conocer, en qué ladera en sombra
del tiempo? Mira al niño
poner, como en un miedo último,
el oído de nuevo
contra el muro invisible.

IX

Abiertos
los ojos en lo oscuro, el niño escucha
la campana sonar y hacerse noche.

Y ahora,
sobre el borde del tiempo destruido,
mira, noche, su rostro sumergirse
en lo invisible, el círculo
de cuanto desconoce.

No saber,
no ver, noche del mundo,
en el círculo ciego,
otro rostro que el tuyo.

Fragmento del poema Una tonada, hace ya muchos años.
De Inscripciones (col. Tierra del Poeta, Ediciones La Palma, 1999)