Breve encuentro, de Juan Malpartida


 
La oscuridad inminente,
la masa de los árboles ciñendo
y desatando su marea
contra la rectitud de las edificaciones.
Venías caminando y tras de ti
avanzaba la lluvia sin tocarte.
Quién es, me pregunté, y las palabras
rozaron el umbral de tu presencia.
Las líneas de tus manos, la ciudad
de la memoria: laberinto
armado de reflejos y verdades.
Mientras la noche nos rodea
de voces inaudibles,
trazamos otro cuerpo sin saberlo.
Mis pasos lo recorren ahora mientras oigo
que tus pasos se alejan, antes o después
de nuestro encuentro.

De Hora rasante (col. Tierra del Poeta, Ediciones La Palma, 1997)