Concierto para tos y puerta n.º 1, [El vértigo de Lima] y Escena 30: Ahead Last. (Música de Leonard Cohen), de Maurizio Medo


 
Concierto para tos y puerta n.º 1
 
 

Un poco más de consideración,
y el mantillo líquido, seis de la tarde
DE LOS MÁS SOBERBIOS BEMOLES.

César Vallejo

 
1
 
¿Eso que tose cof cof cof es el poema?
¿Toda su melopea se ha reducido a la flema de un simple constipado?
Mascarillas pañuelo gasas Las bocas granas y carmín Bermejas bocas
Las rufas y arrebol Embozadas por la haute couture
dejando a cada quién con su bacteria
NO BESES NO ROCES ABLUCE
El tacto delinque en esta cruzada contraerótica
NO HABLES
frente a frente o por asalto
EL VIRUS CONTAGIA
revelador de la natura de nuestra condición humana He vuelto ahí
/ acá había el poema caracol donde resuena… —escribió Paz (1986)
— y no este pérfido cof cof de carrasperas
 
Habían la errata agre y el casual bustrofedón errando
sobre las nómades arenas del lenguaje
 
Ahora cof cof Y sólo cof cof
 
Quo vadis? Repican y repican la tos La puerta
 
Ahí un parco rotario Evangélicos Heraldos de Corire o Cotahuasi
en busca de un óbolo solidario
Ahorro perro cigarro carro reducen al jeme el magro albedrío
Mientras la tos… la puerta
 
Hemos vuelto
 
No al poema
 
Todo es ruido
 
 
2
 
Y con tanta bulla ya no basta con besar
la placenta del lenguaje
que va de trance autista O interrumpir
su tesitura vascular
a punta de puro pleonasmo
 
Hay que rabiar, dos veces en ida y vuelta
 
Alas arriba y en los sótanos del Hades
 
El escriba —viejo agre enclaustrado en la idea
del poema como casa— usura obstinado ante al azar
 
El fercho inquiere: ¿qué manda mi buen?
 
¿Es otra tetra?
Ya no basta la idea asada en el fuego de la estética
Volver décadas para un prêt-à-porter con las prendas vanguardistas
(l’écriture automatiquefluxus médiumnitétalk poetry– antipoesía)
o con aquellas en las que deslumbra la ciencia
 
Ya no
 
Hay que rabiar sin hamartía arrastrando a hierros la sintaxis
—y aún por serendipia—
 
p. e. El pájaro de fuego de Stravinsky
 
Gritar eureka! y vislumbrar nuevos cabos ínsulas estrechos
 
Toda una nueva geografía
—a la mierda con la casa predios y aranceles—
 
para poder reconstruir nuestro estadío
 
 
3
 
Si vuelvo es para rabiar con hybris en el émbolo del
poema y cantar assai vivace contra el ruido (el poema
es furtivo Baladí cuando arde, luego cenizas)
e incluso aún contra el sentido
 
LA REALIDAD POR AHÍ ENTRA EN ESCENA
 
donde cof desafina el hammerklavier
 
donde cf querella el telepronter
 
donde c o o f f f     A(H1N1)
 
Hay cadáveres
 
Volvía aquí para asirme y mira tú qué cosa
 
Salgo excedido
 

De Transtierros

Igor Stravinsky, Suite del ballet Pájaro de fuego (1919)

 
 
 
 
El vértigo de Lima trae a la noche fosca. Es un degredo el hall y, al centro, giro, y tal vez sólo para morderme el rabo. Es tanto el derraigo —Sombras nada más… sentencia la radio de Melquiades. Cuento mental guarismos sin almanaques ni ábacos para saber cuántos días entre tu vida y mi vida.
 
     Canturreo, ido. La gente es extraña cuando eres un extraño, sale de la lluvia y no recuerda tu nombre. Las calles… are uneven when you’re down/ Cuando eres un extraño/ Los rostros come out of the rain/ When you’re strange/ No one remembers your name/ When you’re….
 
     Me pareció oír a otra voz tarareando la misma canción, como si alguien me estuviera acechando agazapado detrás del mostrador. Sólo por el acento se me aclaró nítida la imagen del skinhead, quizá burlándose de mí o en espera de atestar el golpe Peligro Esta vez fui quien huyó Ciervo A salvo

De Transtierros

The Doors, People are Strange

 
 
 
 
Escena 30: Ahead Last
(música de Leonard Cohen)

 
 
—¿Recuerdas la frase de esa canción?
 
Suzanne no pudo adivinar, «una casita en
los suburbios», dejó hablar al deseo
 
Ése no era su nombre (la casa que construiremos
ya está en el pasado) y mi destino apareció como
un bosque cuyas raíces se revelaban a través de
las huellas que los árboles dejaban arrastrándose
 
Porque, en sí, la música expresaba otro sentido,
inválido para aceptar algo que, desde afuera,
enfrentara el protagonismo que le fue arrebatado
 
—¿Qué pasa cuando dos amantes se confunden
al oír la misma canción? Suzanne rio, no tenía
importancia saber en qué compás me perdí
 
 
—Gramercy es un buen lugar
 
Ella no comprendía por qué mi pasado era
el único espacio para tener un futuro que,
como la música, se expresara fuera
de toda representación
 
And you want to travel blind
And you know that she will trust you

 
Lo adivinó justo cuando me asaltó la imagen
de dos monstruos que lloraban al vadear el río
por el miedo de tener que decirse sólo adiós
 

De Dime novel

Leonard Cohen, Suzanne