Nighthawks, Verano, 1943 y Soir bleu, de Bruno Cuneo


 

Edward Hopper, «Nighthawks», 1942.


 
 
 
 
Nighthawks
 
 
En la triste quietud de este cuadro nocturno
sólo tres personas parecen perdonadas
aunque sea por un instante
de las sombras que afuera se ciernen
como tramando la escena de un crimen.
Una cuarta, en cambio, la que nos da la espalda,
se recorta lentamente en ellas hasta ser devorado,
si no por la noche incierta,
sí al menos, fracasado cazador, por su corazón solitario.
 
Una y otra vez, el empleado lo ha advertido,
mira de reojo a la muchacha de rojo
aparentemente ocupada de sus uñas
mientras el hombre que la acompaña
busca inútilmente su mano.
Hace veinte noches que vuelve a esta barra
y es siempre la soledad la que está a su lado
o la felicidad de otros
o la taza de café amargo
o esa vieja máquina registradora
al otro lado de la calle.
 
En esta inmensa vitrina en la que expone su dolor
a una que nunca pasa
a una que jamás lo mira
intenta hallar, a ver si puedes,
una puerta que no sea la del baño.
 

De Verano

 
 
 
 

Edward Hopper, «Summertime», 1943.


 
 
 
 
Verano, 1943
 
 
En el aire
aparentemente ingenuo de esta escena
una pequeña tragedia se actualiza
cada vez que le echas una ojeada:
 
la desconsolada pose de esa sombra
el bello muslo translúcido
la vereda limpia
el adiós de una cortina en la ventana…
 
Aquella mañana, mujer, el verano fue implacable
te hipnotizó su luz en el portal
y, sin pensar, te confiaste a la promesa
que en el cielo te hacían unos pájaros:
 
un nuevo comienzo, tal vez,
o el monedero falso de la seguridad
vaciado a duras penas con los años.
 

De Verano

 
 
 
 

Edward Hopper, «Soir bleu», 1914.


 
 
 
 
Soir bleu
 
 
Quién sabe si después de un año
no comience todo de nuevo,
el triste espectáculo que hemos dado
interrumpido apenas por una breve calma
como la de esta tarde azul
la última, tal vez, de un antiguo verano.
 
El detalle está en las lamparitas de colores
en la luz que, a pesar de todo,
sobrevuela débilmente nuestros años.
 
Vivir no es tan difícil si lo piensas,
lo único difícil es pensarlo.
 

De Verano

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