Agradecimiento a Mercedes Roffé


 
Nos enseñaron que el peor pecado que podían cometer los hombres contra los dioses era la hibris y, sin embargo, parece que, desde Prometeo hasta Adán, defender el conocimiento frente a la sumisión ha sido tan intrínseco al ser humano como retener en la memoria oral los cuentos que le muestran el mundo a los niños.
 
     Nos cuenta Ovidio que la soberbia Aracne retó a Atenea a un duelo de tejidos, pero ésta fue castigada no por ser mejor que Palas, que lo era, sino por mostrar las conocidas andanzas del díscolo Júpiter en las imágenes que bordaba. Fue castigada por criticar el orden establecido y por ser consciente del valor que su arte tenía:
 

No podría Palas, no podría la Envidia poner reparos a aquella obra; a la varonil doncella rubia le dolió aquel éxito, y rompió aquellas ropas bordadas que eran cargos contra los dioses; y, conforme tenía en la mano una lanzadera procedente del monte de Citoro, golpeó tres o cuatro veces en la frente a la Idmonia Aracne. No lo resistió la infeliz y tuvo el coraje de atarse la garganta con un lazo. Colgaba ya cuando Palas, compadecida, la sostuvo, y le dijo así: «Vive, sí, pero cuelga, malvada; y que el mismo tipo de penalidad, para que no estés libre de angustia por el futuro, esté sentenciado para tu linaje incluso hasta tus remotos descendientes».[i]

 
En su Teoría de los colores, libro que publicamos en Musa a las 9 y motor de este número de Poemad, Mercedes Roffé nos enseña, por medio del lenguaje ecfrástico, cómo la sabiduría reside en el símbolo. El libro cierra con un, siempre necesario, alegato feminista que exhorta a las hijas de Aracne —las tejedoras incansables, cuidadoras del fuego, Moiras del destino, sabias, de nuevo, en el lenguaje del símbolo— a ser conscientes de ellas mismas. Gracias a Mercedes Roffé por poner este valioso espejo de imágenes frente a la palabra que nos encamina del tópico a lo sublime. Seremos conscientes.



 
 
 
 


[i] Ovidio, Metamorfosis, traducción de Antonio Ruiz de Elvira, Barcelona, Alma Mater, 1964.