[Me he bañado], de Esther Ramón


 
Me he bañado
por encima del agua,
con la llama del sonido
sofocado,
con la caída lenta
y en suspenso
de un objeto diminuto,
de madera,
me he sumergido
en el reflejo del estanque,
sobrevolando,
en un salto de altura
sin pesos ni medidas,
barcos y faros
en reposo,
he tomado con vértigo
los cabellos del agua,
los he trenzado
sin mojarme,
y abajo seguían
trabajando,
horneando los panes
de ceniza,
he punzado la nube,
desde el núcleo,
y ahora que los pies
aprenden su alfabeto,
me inunda al caminar
una blanca hemorragia.

De Morada, de próxima publicación en la editorial Calambur