Maite Dono, por Álex Portero


Y el sueño era sueño pero dolía
Aún ahora duele
Tomaré otra píldora
Y otra
Y otra
Y otra
Las preciso para no sentir nada
Para ser una baldosa
Para que mis ojos no dejen de manar
La sangre que ya no tengo
Porque nunca jamás podré parir un hijo
Y si así lo hiciera sería una deformidad
Y habitaríamos un carromato
Y la gente nos tiraría monedas a través de los barrotes
Y escupitajos
Y yo tendría que acabar pegándole un tiro entre los ojos
Y otro a mí
En la boca
En el culo”

Maite Dono, Circus Girl, El Gaviero ediciones.

Tengan claro lo siguiente: hablar de perfo-poesía, poesía performativa, play-poesía, teatralización poética, teatro-poético -escojan la denominación que más les guste- implica reconocer que Maite Dono ha ido un paso más lejos de lo que ustedes creen haber visto, sentido o imaginado en este terreno. Entrego las armas al principio de este artículo y me reconozco incapaz de contarles con exactitud la experiencia Dono. Dejo vagar la mente buscando en la improvisación una clave, veamos que sucede: Aparece Anne Sexton junto a Maite, poesía confesional (etiqueta tan acertada y estúpida como cualquiera), desnudemos a Anne, hagamos que dance, hagamos que sangre, hagamos que llore. Vayamos más lejos: Angélica Lidell (el animal poético-escénico emparentado con mayor cercanía a M.D) escenificación de una poesía que rompe las estructuras que todos tenemos en la cabeza. Reinas con penes en lugar de cetros, hombres de hermosos pechos, vindicación de la tormenta como espectáculo, corrupción de la nana, madres terribles, sexo poliédrico que-no-van-a-po-der-a-si-mi-lar, Maite Dono acude desnuda a la cita, con la piel abrasada, y les pedirá que ustedes queden en el mismo estado tras su intervención, no será fácil escucharla, contemplarla, pero les aseguro que no podrán olvidarlo. Venus celta transmitada en cyborg queer, les golpeará, les hará gemir de dolor o de gozo, y lo hará con la sonrisa de una niña desamparada de blancos cabellos. No se fien si les canta, es la melodía de la sirena, caerán rendidos a sus pies y serán devorados. Maite hace brotar flores sobre la carne y el precio es alto, las raíces de esas flores se hunden hasta las vísceras, se alimentan de la materia oscura que guardamos en secreto, fuera de la memoria, en el inconsciente.

Si quieren pétalos, afronten las consecuencias.

Maite Dono, es, por encima de todo, pulsión y resistencia, o pulsión como resistencia.

Entren en su jardín, abandonen toda esperanza, aprendan a resistir.

Sufran y mueran de placer.