Bogotá, 2001, de Ida Vitale


Bajo nubes ahumadas, sin convicción,
al sesgo cae la lluvia.
Hay flores amarillas y espejos de agua grises
y pinos, pinos, pinos y rebaños.
Los eucaliptos, los de las flores rojas,
asentados, miran la verde, irreductible tierra.
Todo se sabe a salvo en su propio color
y espera que por los aires suba
el papelote de la primavera.
A nada de esto inquieta si la poesía dura.
¿Se nutrirá ella del silencio del mundo?
 

De Trema, 2005

 
 
 
 
Nota: Ida Vitale (Uruguay) obtuvo en 2015 el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (España), otorgado por la Universidad de Salamanca y Patrimonio Nacional.
 
 
 
 

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